Rojo y negro

Rojo y negro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Eso es lo que mi marido no tolerará nunca. Y, aunque no le quedase más remedio que resignarse, bien está, pero por lo menos vivirías en Verrières y te vería a veces. Mis hijos, que te quieren tanto, irán a verte. ¡Santo Dios! Noto que quiero más a mis hijos porque te quieren. ¡Qué remordimientos! ¿Cómo acabará todo esto?… Me voy por las ramas… En fin, ya te das cuenta de cómo debes comportarte: sé dulce y educado, no seas despectivo con esos zafios, te lo pido de rodillas: van a ser los árbitros de nuestro destino. No te quepa duda de que mi marido se atendrá en lo que a ti se refiere a lo que le ordene la opinión pública.

Eres tú quien va a proporcionarme el anónimo; ármate de paciencia y de un par de tijeras. Recorta de un libro las palabras que vas a ver; pégalas luego con cola blanca en la hoja de papel azulado que te envío: me viene del señor Valenod. Cuenta con que registrarán tu cuarto; quema las páginas del libro que hayas mutilado. Si no encuentras las palabras tal cual, ten la paciencia de componerlas letra a letra. Para darte menos trabajo he hecho un anónimo demasiado corto. ¡Ay, qué larga debe de parecerte esta carta mía si, como me temo, ya no me quieres!

+ + + + +

ANÓNIMO

Señora:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker