Rojo y negro
Rojo y negro Conoció bien su época, conoció bien su distrito, y es rico.
Le Précurseur[29]
Aún no se habÃa recuperado Julien del hondo ensimismamiento en que lo habÃa sumido el suceso de la catedral cuando, una mañana, el severo padre Pirard lo mandó llamar.
—Me escribe el padre Chas-Bernard a favor suyo. Estoy bastante satisfecho en conjunto de su comportamiento. Es usted muy imprudente, e incluso atolondrado, sin que se le note; sin embargo, hasta ahora el corazón es bueno, e incluso generoso; la inteligencia es superior. Sumándolo todo, veo en usted un destello que no hay que descuidar.
»Tras quince años de dedicación, estoy a punto de irme de esta casa: mi crimen es haber dejado a los seminaristas a su libre albedrÃo y no haber ni amparado ni perjudicado a esa sociedad secreta que me mencionó usted en el tribunal de la penitencia. Antes de irme, quiero hacer algo por usted; lo habrÃa hecho hace dos meses, pues se lo merecÃa, a no ser por la denuncia basada en la dirección de Amanda Binet que encontraron en su cuarto. Lo nombro profesor pasante del Nuevo y del Antiguo Testamentos.
