Rojo y negro

Rojo y negro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La estrechó en sus brazos; ella temblaba y apenas si tenía fuerzas para rechazarlo.

—¡Desdichado! ¿Qué está haciendo?

Su voz convulsa apenas podía articular esas palabras. Julien notó en ellas la indignación más auténtica.

—Vengo a verla después de catorce meses de una cruel separación.

—¡Salga de aquí! ¡Déjeme ahora mismo! Ay, padre Chélan, ¿por qué no me dejó escribirle? ¡Habría evitado este espanto!

Lo rechazó con una fuerza realmente extraordinaria.

—Me arrepiento de mi crimen; el cielo se dignó iluminarme —repetía con voz entrecortada—. ¡Salga! ¡Huya!

—Después de catorce meses de desventura, no tengo intención, desde luego, de dejarla sin haber hablado con usted. Quiero saber todo cuanto ha hecho. ¡Ay, la he querido lo suficiente para merecerme esa confidencia…! Quiero saberlo todo.

Aquel acento autoritario sometía el corazón de la señora de Rênal a su pesar.

Julien, que la tenía abrazada con pasión y resistía a los esfuerzos de ella para liberarse, dejó de estrecharla en sus brazos. Este gesto tranquilizó un poco a la señora de Rênal.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker