Rojo y negro

Rojo y negro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

La conversación fue inacabable; ese texto tendrá ocupada a Francia otro medio siglo más. Como Saint-Giraud no dejaba de repetir que era imposible vivir en provincias, Julien sacó a colación tímidamente el ejemplo del señor de Rênal.

—¡Vive el cielo, joven, qué cosas dice! —exclamó Falcoz—. Ese se hizo martillo para no ser yunque, y menudo martillo. Pero me parece a mí que le está pasando por delante el Valenod. ¿Conoce usted a ese bribón? Ese sí que lo es de verdad. ¿Qué dirá ese señor de Rênal suyo cuando vea el día menos pensado que lo destituyen para poner en su lugar al Valenod?

—Se quedará mano a mano con sus crímenes —dijo Saint-Giraud—. ¿Así que conoce usted Verrières, joven? Pues Bonaparte, que el cielo lo confunda, él y sus ropavejerías monárquicas, hizo posible el reinado de los Rênal y de los Chélan, que ha traído el reinado de los Valenod y de los Maslon.

Aquella conversación, de tono tan sombríamente político, asombraba a Julien y lo distraía de sus ensoñaciones voluptuosas.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker