Rojo y negro
Rojo y negro Julien contestó inventándose las ideas y dio bastante de lado la timidez para mostrar que tenÃa no ingenio, cosa imposible en quien no sepa la lengua que se usa en ParÃs, pero sà ideas nuevas, aunque presentadas sin donaire ni oportunidad; y quedó claro que sabÃa latÃn a la perfección.