Rojo y negro
Rojo y negro —¡Cómo! ¿Será posible que no sepa lo que sucedió el 30 de abril de 1574?
—¿Dónde? —dijo Julien asombrado.
—En la plaza de Grève.
Julien estaba tan asombrado que esa palabra no lo puso al tanto. La curiosidad, la expectativa de un interés trágico tan en relación con su forma de ser prestaban a sus ojos ese brillo que tanto le gusta a un narrador ver en la persona que lo escucha. El académico, encantado de toparse con unos oÃdos vÃrgenes, le contó con pelos y señales a Julien que el 30 de abril de 1574 al mejor mozo de su siglo, Boniface de La Mole, y a Annibal de Coconasso, noble piamontés y amigo suyo, les habÃan cortado la cabeza en la plaza de Grève. La Mole era el amante adorado de la reina Margarita de Navarra y, fÃjese bien, añadió el académico, en que la señorita de La Mole se llama Mathilde Marguerite. La Mole era al tiempo el favorito del duque de Alençon y amigo Ãntimo del rey de Navarra, que fue luego Enrique IV, el marido de su amante. El martes de carnaval de aquel año de gracia de 1574, la corte estaba en Saint-Germain con el pobre rey Carlos IX, que se estaba muriendo. La Mole quiso raptar a los prÃncipes, amigos suyos, que la reina Catalina de Médicis tenÃa presos en la corte. Llevó 220 caballos al pie de las murallas de Saint-Germain, el duque de Alençon se asustó y entregaron a La Mole al verdugo.