Rojo y negro
Rojo y negro —La mariscala de Fervaques es, pues, muy partidaria del odio; persigue de forma implacable a personas a quienes nunca ha visto, a abogados, a infelices literatos que han escrito canciones, como Collé. ¿Sabe a qué me refiero?
«J’ai la marotte
D’aimer Marotte, etc.»
Y Julien tuvo que aguantar la cita entera. El español estaba contentÃsimo de cantar en francés.
Nunca escuchó nadie con más impaciencia esta canción divina. Tras acabarla, don Diego Bustos dijo:
—La mariscala consiguió que destituyesen al autor de esta canción:
Un dÃa el amor en la taberna.
Julien se estremeció al pensar que iba a querer cantarla. Se contentó con analizarla. Era, en verdad, impÃa e indecente.