Rojo y negro
Rojo y negro Le cuentan que esa casa pertenece al señor de Rênal. A los beneficios que le ha reportado esa gran fábrica suya de clavos le debe el alcalde de Verrières esta hermosa mansión de piedra de talla a la que está dando los últimos toques ahora mismo. Dicen que desciende de una antigua familia española que, por lo que se asegura, se afincó en la comarca mucho antes de que la conquistara Luis XIV.
Desde 1815 se avergüenza de ser un industrial: 1815 lo convirtió en alcalde de Verrières. Los muros en terraza en que se sustentan las diversas zonas de ese jardín espléndido que, de nivel en nivel, baja hasta el Doubs son también la recompensa de la ciencia del señor de Rênal para el comercio del hierro.