El resplandor
El resplandor Jack se encerraba en el salón de escritura. EscribÃa... o lo intentaba. Horas frente a la máquina, mirando la hoja en blanco. En lugar de avanzar, retrocedÃa. Las paredes le hablaban. Las habitaciones lo susurraban. Y entonces, una noche, la caldera le habló.
—Bájame un poco... o haré ruido —parecÃa decir, silbando vapor como una criatura impaciente.
En otro piso, Danny empezó a tener visiones más claras. El hotel se abrÃa a él como un cuerpo abierto. Vio una mujer muerta en una bañera. Vio sangre en las paredes. Vio una fiesta siniestra en el salón de baile, con máscaras y copas rebosantes de vino que olÃa a metal.
—No quiero entrar ahà —dijo una tarde, deteniéndose frente a la habitación 217.
—¿Qué dices, cariño? —preguntó Wendy, sin ver lo que él veÃa.
—Nada... solo estoy cansado.
Pero Danny sabÃa que 217 lo esperaba. La puerta cerrada parecÃa latir como un corazón.
Jack, mientras tanto, empezó a visitar el bar del salón de baile. Aunque no habÃa licor real, lo veÃa lleno. Una barra perfecta. Botellas alineadas. Y a Lloyd, el camarero.
—Una copa de bourbon, Lloyd. Para olvidar.
—Claro, señor Torrance —respondÃa el fantasma con una sonrisa de hotel de lujo.
