El resplandor
El resplandor Jack encontró una máquina de escribir. Se prometió escribir una obra maestra. Era su nueva misión. Nada de alcohol. Nada de furia. Solo páginas y más páginas. Cada clic de la tecla serÃa un paso lejos del hombre que fue.
Pero en los rincones, donde el viento susurra por las grietas, algo ya los observaba.
La nieve comenzó a caer. La carretera se cerró. Las últimas visitas se marcharon.
El Overlook era todo suyo.
Y no estaban solos.
La primera tormenta cerró el mundo. Nieve en las ventanas, nieve bloqueando puertas, nieve enterrando las rutas de escape. El Overlook se convirtió en un islote de madera y secretos flotando en un mar blanco. Y Jack, cada vez más sumido en su aislamiento, comenzaba a escuchar voces.
Las mañanas eran lentas. Wendy preparaba café, leÃa novelas de segunda mano, intentaba mantener una rutina para Danny. Pero la rutina no podÃa contener el mal que empezaba a filtrarse entre las paredes. Los pasillos ya no estaban vacÃos; crujÃan como si alguien caminara justo detrás.
