La Milla Verde
La Milla Verde Pero no habÃa tiempo para pensar en eso. El amanecer se acercaba.
Y con él, la ejecución de John Coffey.
Paul nunca se habÃa sentido tan asqueado en su vida.
Prepararon la sala. Ajustaron la silla. Y llevaron a un hombre inocente a morir.
—Lo siento, John —susurró Paul, cuando Coffey tomó asiento.
—No esté triste, jefe —respondió el gigante—. Estoy cansado. Tan cansado de este mundo… tan lleno de dolor…
Paul apretó los dientes.
—¿Quieres que haga algo? —preguntó.
Coffey sonrió.
—Solo no me ponga la capucha. Quiero ver la luz.
Paul tragó saliva y asintió.
Coffey cerró los ojos.
Brutal giró la palanca.
La electricidad hizo su trabajo.
Cuando todo terminó, Paul sintió que su alma se habÃa roto en mil pedazos.
Los años pasaron.
Paul siguió con su vida. Pero nunca olvidó.
La vida es larga. La culpa pesa. Y la Milla Verde nunca termina.