Jumper
Jumper La confusión se transformó en miedo y, luego, en curiosidad. No podía quedarse allí. Tenía que entender qué había sucedido. Salió de la biblioteca tambaleándose, con el aire frío de la noche golpeándole el rostro. Se dirigió hacia un parque cercano, buscando respuestas en un cerebro que se negaba a procesar lo que acababa de ocurrir.
Sin embargo, aquella noche no fue la última vez que saltó. Davy descubriría muy pronto que este “don” era tan liberador como peligroso, y que el mundo no estaba preparado para alguien como él.
Su vida, hasta entonces marcada por el miedo y el aislamiento, estaba a punto de cambiar para siempre.
—Pero... ¿a qué precio?
Davy no tardó en entender lo que su poder significaba. La primera vez fue un escape, pero la segunda… la segunda fue supervivencia.
Había pasado semanas vagando por calles y carreteras, alejándose de Stanville. Lo único que llevaba consigo era una mochila desgastada y una creciente sensación de peligro. Cada noche, al cerrar los ojos, recordaba el rostro de su padre, esa expresión retorcida que parecía perseguirlo a donde fuera.
