Jumper
Jumper Cuando se teletransportó de nuevo, fue en medio de un acto de puro terror. Estaba en una parada de camiones, hambriento, con los pies ampollados y sin un centavo. HabÃa convencido a un camionero llamado Topper para que lo llevara al oeste. Pero algo en la sonrisa torcida del hombre, en la forma en que lo miraba de reojo mientras conducÃan por una carretera oscura, lo hizo estremecerse.
—¿A dónde dices que vas, chaval? —preguntó Topper, encendiendo un cigarrillo.
—Lo más lejos posible —respondió Davy, evitando su mirada.
Topper soltó una carcajada seca, la clase de risa que hace que te arrepientas de haber hablado.
—Bueno, parece que estás en el lugar correcto para eso.
La camioneta salió de la carretera principal hacia un sendero de grava. Davy miró por la ventana; no habÃa nada alrededor, solo oscuridad y árboles que parecÃan cerrarse sobre ellos.
—Creo que aquà está bien. Puedo bajarme ahora.
—Tranquilo, muchacho. Solo tengo que hacer una parada rápida.
