Fabulas

Fabulas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Has rechazado a muchos pretendientes, hija mía. Pero es muy extraño que un hombre se aferre tanto a una herradura de caballo, y para colmo oxidada. Que la ofrezca como un artículo que está en venta y al mismo tiempo no quiera venderla. Y que se siente ahí a la espera de encontrar una esposa. No descansaré hasta llegar al fondo de este asunto. Y no veo otra alternativa que ahorcarlo o que te cases con él.

—A fe mía que es horroroso —dijo la hija del conde—. ¿A qué casarme, cuando el patíbulo está tan cerca y dispuesto?

—No es así como obraron mis antepasados en épocas pasadas. Soy igual que este hombre, y no puedo ofrecerte otra razón, ni mejor ni peor. Hazme la merced de hablar con él de nuevo.

La hija del conde fue a hablar con el hombre.

—Si no fueras tan horroroso —dijo—, mi padre nos casaría.

—Soy feísimo —asintió el hombre—, mientras que tú eres hermosa como el mes de mayo. Soy feísimo, sí, ¿y eso qué importa? Mis antepasados…

—¡En el nombre de Dios —protestó ella—, deja en paz a tus antepasados!

—Si los hubiera dejado en paz —respondió el hombre—, ahora no estarías conversando conmigo en el mercado, ni estaría tu padre observando por el rabillo del ojo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker