Fabulas
Fabulas —¡Esto es la cosa más extraña que ha ocurrido entre dos mares! —dijo la hija del rey de Duntrine.
Pero la doncella rugió como un temporal de otoño.
—Estoy cansada del viento —dijo. Y lamentó su dÃa.
La princesa vio a un hombre en la playa, encapuchado y con el rostro oculto, que llevaba una flauta bajo un brazo. El sonido de su flauta era como el canto de las avispas y como el viento que silba entre la hierba. Y atraÃa los oÃdos de quienes lo escuchaban como los gritos de las gaviotas.
—¿Eres tú el que ha de venir? —preguntó la princesa.
—Yo soy —dijo él— y estas son las flautas que a un hombre le está permitido escuchar y tengo poder sobre la hora presente y ésta es la canción del dÃa de mañana. —Y tocó la canción del dÃa de mañana, que fue larga como años. Y la doncella lloró con ganas al oÃrla.
—Es cierto que has tocado la canción del dÃa de mañana —dijo la hija del Rey—. Pero ¿cómo sé que tienes poder sobre la hora presente? Muéstrame algún prodigio en esta playa, entre las olas y las hojas muertas.
—¿Sobre quién? —dijo el hombre.