La Flecha negra
La Flecha negra
MOAT HOUSE no se hallaba muy lejos del escabroso camino del bosque. Exteriormente, era un macizo rectángulo de piedra roja, flanqueado en cada esquina por una torre redonda, con aspilleras para los arqueros y coronado de almenas. En su interior encerraba un reducido patio. El foso tendrÃa unos cuatro metros de ancho y se hallaba cruzado por un solo puente levadizo. Lo abastecÃa de agua una zanja que iba a parar a una laguna del bosque y que, en toda su extensión, quedaba protegida y vigilada desde las almenas de las dos torres del lado sur. A excepción de uno o dos altos y gruesos árboles que se habÃa permitido quedasen a medio tiro de ballesta de los muros, la casa estaba en buena situación para la defensa.
Dick halló en el patio a una parte de la guarnición, ocupada en los preparativos para rechazar el ataque y discutiendo con aire sombrÃo las probabilidades de verse sitiados. Unos construÃan flechas y otros afilaban sus espadas, largo tiempo en desuso; pero mientras trabajaban sacudÃan la cabeza con aire preocupado.
