La Flecha negra
La Flecha negra —DecÃs bien, mensajero —repuso sir Daniel—. ¡Selden, escoge seis ballesteros que salgan en su persecución! Y, cueste lo que cueste, que a mi regreso la encuentre en Moat House. Y ahora, señor mensajero, ¡en marcha!
La tropa partió a buen trote y Selden y sus seis ballesteros se quedaron atrás en la calle de Kettley, ante los asombrados ojos de los lugareños.