La Isla del tesoro
La Isla del tesoro (Narración continuada por el doctor)
Los dos botes habían abandonado la Hispaniola rumbo a la costa a eso de la una y media (repicada con tres campanadas según la señalización marítima). El capitán, el caballero y yo estábamos en la cámara de oficiales comentando la situación. Si hubiese soplado la menor brisa, habríamos caído sobre los seis amotinados que se habían quedado a bordo con nosotros, habríamos soltado amarras y nos habríamos hecho a la mar. Pero no había nada de viento y, para colmo de nuestra desesperación, bajó Hunter con la noticia de que Jim Hawkins se había metido en un bote para ir a tierra con los otros.
