La Isla del tesoro

La Isla del tesoro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Era un trabajo lento y agotador, pero evidentemente iba ganando terreno, y según nos acercábamos al cabo de los Bosques, aunque me di cuenta de que, inevitablemente, pasaría de largo, conseguí aproximarme unos cientos de yardas hacia el Este. De hecho, me acerqué bastante. Pude ver las verdes y frescas copas de los árboles meciéndose con la brisa y pensé que, con toda seguridad, alcanzaría el siguiente promontorio.

Y ya era hora, porque empezaba a torturarme la sed. El resplandor del sol en el cielo, reflejado mil veces en las olas, junto con el agua de mar que me salpicaba y se secaba sobre mi piel, blanqueándome los labios de sal, hacían que me ardiera la garganta y me doliera la cabeza. Casi me puse malo de ansiedad al ver los árboles tan al alcance de mi mano; pero la corriente me arrastró, alejándome de la punta y, cuando volví a salir a mar abierto, contemplé un panorama que me hizo cambiar totalmente de idea.

Justo delante de mí y a menos de media milla de distancia vi la Hispaniola a toda vela. Por supuesto, estaba convencido de que me apresarían; pero tenía tantísima sed, que no sabía si alegrarme o lamentarme ante semejante perspectiva; y mucho antes de que hubiera tomado alguna determinación, la sorpresa me había enajenado y no podía hacer otra cosa más que mirar fijamente sin dar crédito a lo que veía.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker