La Isla del tesoro
La Isla del tesoro El doctor envió a Gray a buscar uno de los picos que los amotinados habían dejado abandonado en su huida; y luego, mientras bajábamos tranquilamente por la loma hacia el lugar donde se hallaban atracados los botes, nos contó, en pocas palabras, lo que había sucedido. Era una historia que interesaba muchísimo a Silver; y Ben Gunn, el marinero abandonado y medio bobo, era el protagonista de la historia de principio a fin.
Ben, en sus largos y solitarios paseos por la isla, había encontrado el esqueleto (fue él quien lo desvalijó); había encontrado el tesoro (el mango roto que había en el hoyo era el de su pico); lo había transportado sobre sus espaldas, haciendo muchos viajes, desde el pie del gran pino hasta una cueva situada en el cerro de los dos picos, en el extremo nororiental de la isla; y allí lo había tenido almacenado a buen recaudo desde dos meses antes de la llegada de la Hispaniola.