Drácula
Drácula Por la manera tan calurosa como ambos, Thomas y su mujer, se rieron de la broma, pude darme cuenta de que ya habÃa dado resultados otras veces, y que toda la explicación era simplemente una treta ya preparada. Yo no podÃa competir en pillerÃas con el valeroso Thomas, pero creà que conocÃa un camino mucho más seguro hasta su corazón, por lo que dije:
—Ahora, señor Bilder, consideraremos que este primer medio soberano ya ha sido amortizado, y este hermano de él está esperando ser reclamado cuando usted me diga qué piensa que va a suceder.
—Tiene usted razón, señor –dijo él rápidamente—. Me tendrá que disculpar, lo sé, por haberle hecho una broma, pero la vieja aquà me guiñó, que era tanto como decirme que siguiera adelante.
—¡Pero… , nunca! —dijo la vieja.