Drácula
Drácula 19 de septiembre. Toda la noche pasada durmió precariamente, sintiendo siempre miedo de dormirse y aparentando estar un poco más débil cada vez que despertaba. El profesor y yo nos turnamos en la vigilancia, y no la dejamos ni un solo momento sin atender. Quincey Morris no dijo nada acerca de su intención, pero yo sé que toda la noche se estuvo paseando alrededor de la casa.
Cuando llegó el dÃa, su esclarecedora luz mostró los estragos en la fortaleza de la pobre Lucy. Apenas si era capaz de volver su cabeza, y los pocos alimentos que pudo tomar parecieron no hacer ningún provecho. Por ratos durmió, y tanto van Helsing como yo anotamos la diferencia en ella, mientras dormÃa y mientras estaba despierta.
Mientras dormÃa se veÃa más fuerte, aunque más trasnochada, y su respiración era más suave; su abierta boca mostraba las pálidas encÃas retiradas de los dientes, que de esta manera positivamente se veÃan más largos y agudos que de costumbre; al despertarse, la suavidad de sus ojos cambiaba evidentemente la expresión, pues se veÃa más parecida a sà misma, aunque agonizando. Por la tarde preguntó por Arthur, y nosotros le telegrafiamos. Quincey fue a la estación a encontrarlo.