Drácula
Drácula Más tarde, en el curso del dÃa, me mandó llamar. Ordinariamente no hubiera ido a visitarlo sin razones especiales, pero en este momento estoy tan interesado en él que me veo contento de hacer ese pequeño esfuerzo. Además, me alegró tener algo que me ayude a pasar el tiempo. Harker está fuera, siguiendo pistas; y también Quincey y lord Godalming. Van Helsing está en mi estudio, examinando cuidadosamente los registros preparados por los Harker; parece creer que por medio de un conocimiento exacto de todos los detalles es posible que llegue a encontrar algún indicio importante. No desea que lo molesten mientras trabaja, a no ser por algún motivo especial. Pude hacer que me acompañara a ver al paciente, pero pensé que después de haber sido rechazado como lo habÃa sido, no le agradarÃa ya ir a verlo. Además, habÃa otra razón: Renfield no hablarÃa con tanta libertad ante una tercera persona como lo harÃa estando solos él y yo.
Lo encontré sentado en la silla, en el centro de su habitación, en una postura que indica generalmente cierta energÃa mental de su parte. Cuando entré, dijo inmediatamente, como si la pregunta le hubiera estado quemando los labios:
—¿Qué me dice de las almas?