Drácula
Drácula —¡Pues ya llegó otra vez la mañana! Soy muy abusivo obligándole a que se quede despierto tanto tiempo. Debe usted hacer su conversación acerca de mi querido nuevo paÃs Inglaterra menos interesante, para que yo no olvide cómo vuela el tiempo entre nosotros.
Y dicho esto, haciendo una reverencia muy cortés, se alejó rápidamente.
Yo entré en mi cuarto y abrà las cortinas, pero habÃa poco que observar; mi ventana daba al patio central, y todo lo que pude ver fue el caluroso gris del cielo despejado. Asà es que volvà a cerrar las ventanas, y he escrito lo relativo a este dÃa.