Drácula
Drácula Puede ocurrir algo que me dé una posibilidad de escapar. Vi en sus ojos algo de aquella ira que se manifestó cuando arrojó a la mujer rubia lejos de sÃ. Me explicó que los empleos eran pocos e inseguros, y que al escribir ahora seguramente le darÃa tranquilidad a mis amigos; y me aseguró con tanta insistencia que enviarÃa las últimas cartas (las cuales serÃan detenidas en Bistritz hasta el tiempo oportuno en caso de que el azar permitiera que yo prolongara mi estancia) que oponérmele hubiera sido crear nuevas sospechas. Por lo tanto, pretendà estar de acuerdo con sus puntos de vista y le pregunté qué fecha debÃa poner en las cartas. Él calculó un minuto. Luego, dijo:
—La primera debe ser del 12 de junio, la segunda del 19 de junio y la tercera del 29 de junio.
Ahora sé hasta cuando viviré. ¡Dios me ampare!