La Joya de las siete estrellas
La Joya de las siete estrellas »—En ese caso tendrá que buscarlas hasta dar con ellas. —Señaló una de las hojas de papel y agregó—: Aquà está la transcripción de los jeroglÃficos de la capilla que cubren sus lados este y sur. La he consultado de nuevo y he advertido que en siete puntos, alrededor de esta esquina, se encuentran los sÃmbolos de las constelaciones que nosotros llamamos el Carro y que presidÃan el nacimiento y el destino de la reina Tera, según ella creÃa. Las he examinado y he llegado a la conclusión de que todas estas representaciones de estrellas son correctas desde el punto de vista astronómico, y asà como en el cielo algunas de estas estrellas señalan la Polar, todas las representadas en el sepulcro señalan el lugar de la pared donde sin duda encontrará el serdab.
»—¡Bravo! —exclamé, admirado ante la lógica de su razonamiento.
»—Cuando esté usted de nuevo en la tumba —prosiguió, evidentemente complacido—, observe detenidamente este punto. Probablemente exista alguna clase de mecanismo para abrir el receptáculo. Ya verá que cuando esté allà no le costará descubrirlo.