La Joya de las siete estrellas
La Joya de las siete estrellas 18
A veces, pequeñas experiencias nos hacen entender grandes cosas. La historia de las eras es una repetición imprecisa de la historia de las horas. Lo que un alma registra es la multiplicación de un instante. El ángel que toma nota de las acciones de los hombres, no lo hace con medias tintas sino con luz y oscuridad. El ojo de Dios no necesita de matices. Todos los pensamientos, todas las emociones, las dudas, las esperanzas, todos los temores e intenciones se resuelven, a pesar de sus múltiples elementos, en un juego de opuestos.
Todas las experiencias de los hijos de Adán podrÃan resumirse en lo que yo vivirÃa en las próximas cuarenta y ocho horas, Y el ángel podrÃa escribir, como siempre, empleando luz y tinieblas, que representaban la expresión final del Cielo y el Infierno. La de aquél es la Fe; la de éste, la duda.
