La Joya de las siete estrellas

La Joya de las siete estrellas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Entonces fui consciente del horrible acto que nos disponíamos a realizar. Allí, bajo el brillo intenso de la luz eléctrica, el aspecto sórdido y tangible de la muerte se me hizo extrañamente real. Empezamos a quitar los vendajes. Los exteriores eran ásperos al tacto y aparecían oscurecidos por el polvo o desgastados por el roce, como si hubiesen sido tratados rudamente. Los bordes eran desiguales y estaban deshilachados; la tela se encontraba cubierta de manchas, y el barniz, resquebrajado. Aunque las vendas eran numerosas, no lograban ocultar la forma de un cuerpo humano, lo cual hacía que todo aquello resultase todavía más estremecedor. Ante nosotros sólo teníamos un cadáver, y nada más. Cualquier aspecto fantástico de aquella operación había desaparecido por completo. Los dos hombres mayores, que habían realizado aquella misma tarea a menudo, no manifestaban el menor desconcierto, y el doctor Winchester se comportaba como si se hallase ante la mesa de operaciones. Yo me sentía deprimido y algo avergonzado y, además, me apenaba y alarmaba la palidez cadavérica de Margaret.






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker