La Cabaña del tÃo Tom
La Cabaña del tÃo Tom El tono pensativo y reflexivo con el que pronunció estas palabras le hizo tanta gracia a Andy que se rezagó un poquito y temblaba de tal manera que parecÃa correr un gran riesgo de caerse del caballo, mientras que el rostro de Sam habÃa adoptado una expresión de lastimosa gravedad de lo más inconmovible.
—Por supuesto —dijo Sam—, el amo puede hacer lo que prefiera; puede tomar el camino recto, si le parece mejor; a nosotros nos da lo mismo. La verdad es que, si lo pienso, creo que el camino recto es el mejor, sin duda.
—Es lógico que cogiera un camino poco transitado —dijo Haley, pensando en voz alta y haciendo caso omiso del comentarlo de Sam.
—No hay forma de saberlo —dijo Sam—; las chicas son raras; nunca hacen lo que se espera que hagan, sino generalmente todo lo contrario. Las chicas son contradictorias por naturaleza, de modo que si uno piensa que han ido por un camino, hay que ir por el otro y seguro que las encuentras. Ahora, personalmente creo que Lizy habrá ido por la carretera, asà que deberemos ir por el camino recto.
Esta profunda visión genérica del sexo femenino no pareció predisponer a Haley a optar por el camino recto; y declaró tajantemente que tomarÃa el otro, preguntándole a Sam cuándo llegarÃan allÃ.