La Cabaña del tío Tom

La Cabaña del tío Tom

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Era la primera vez que se sentaba George a la mesa de un blanco en igualdad de condiciones, y se sentó, al principio, con algo de embarazo e incomodidad; pero éstos se esfumaron como la niebla bajo los amables rayos matutinos de la amabilidad sencilla y desbordante.

Éste sí era un hogar, un hogar, palabra que nunca antes había significado nada para George; y empezaron a circular en su corazón la fe en Dios y la confianza en su providencia mientras, con una nube dorada de protección y confianza, se derritieron sus oscuras y misántropas dudas ateas y su fiera desesperación bajo la luz de las Escrituras vivas, respirada por rostros vivos y predicada por mil actos inconscientes de amor y buena voluntad que, como la taza de agua fría dada en nombre de un discípulo, nunca carecerá de recompensa.

—Padre, ¿qué pasará si te descubren otra vez? —preguntó Simeon hijo al untar de mantequilla su bollo.

—Pagaré la multa —dijo Simeon en voz queda.

—¿Y si te metieran en la cárcel?

—¿No sabríais llevar la granja tú y madre? —preguntó Simeon, sonriendo.

—Madre sabe hacer casi cualquier cosa —dijo el muchacho—. ¿Pero no es una vergüenza que hagan semejantes leyes?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker