La Cabaña del tÃo Tom
La Cabaña del tÃo Tom —No temas, entonces, amigo George; no es por ti, sino por Dios y por el hombre que lo hacemos —dijo Simeon—. Y ahora, hoy debes mantenerte oculto y esta noche a las diez Phineas Fletcher te llevará al puesto siguiente, a ti y a todo tu grupo. Los perseguidores os pisan los talones; no hay tiempo que perder.
—Si es asÃ, ¿por qué esperar a la noche? preguntó George.
—Estás a salvo aquà a la luz del dÃa, porque todos los de la colonia son amigos y todos vigilamos. Hemos comprobado que es más seguro viajar de noche.