La Cabaña del tío Tom
La Cabaña del tío Tom En ese momento atracó el barco en un pequeño embarcadero para cargar leña y Eva, oyendo la voz de su padre, se fue corriendo ágilmente. Tom se levantó y se acercó para ofrecer sus servicios para cargar la leña y pronto estaba ocupado entre los braceros.
Eva y su padre se encontraban de pie juntos cerca de la barandilla para ver cómo salía el barco del embarcadero; la rueda había girado una o dos veces en el agua cuando, por un movimiento repentino, la pequeña perdió el equilibrio, se cayó por la borda e iba directamente al agua. Su padre, sin saber apenas lo que hacía, estaba a punto de lanzarse tras ella, pero alguien detrás de él lo retuvo, viendo que había llegado una ayuda más eficiente.