La Cabaña del tÃo Tom
La Cabaña del tÃo Tom A decir verdad, Phineas habÃa sido un rústico espontáneo y viril y un entusiasta cazador de gamos con muy buena punterÃa; pero después de hacerle la corte a una guapa cuáquera, la fuerza de los encantos de ésta le instó a apuntarse en la sociedad más cercana a su casa; y aunque era un miembro honrado, sobrio y cumplidor y nadie tenÃa nada que decir en su contra, los más mÃsticos de entre ellos no podÃan menos que observar una gran falta de celo en su desenvolvimiento.
—El amigo Phineas siempre será muy suyo —dijo sonriente Rachel Halliday—; pero todos estamos convencidos de que es un hombre cabal.
—Bien —dijo George—, ¿no deberÃamos apresurarnos a huir?