La Cabaña del tÃo Tom
La Cabaña del tÃo Tom —Yo me he levantado a las cuatro y me he venido a toda prisa, llevándoles dos o tres horas de ventaja por lo menos, si salen a la hora que tenÃan prevista. No será seguro salir antes del anochecer, en todo caso; pues hay personas malvadas en los pueblos del camino que podrÃan meterse con nosotros si ven nuestro carro y eso nos atrasarÃa más que la espera. Sin embargo, en un par de horas creo que podremos partir. Iré a hablar con Michael Cross para pedir que nos siga montado en su rápido penco para vigilar la carretera y avisamos si se acerca un grupo de hombres. El caballo de Michael es más veloz que la mayorÃa y si hay peligro, podrá adelantarse rápidamente para advertimos. Ahora voy a decir a Jim y a la anciana que se preparen ellos y el caballo. Les sacamos una buena ventaja y tenemos muchas posibilidades de llegar al puesto antes de que nos alcancen. Asà que ánimo, amigo George, que éste no es el primer roce feo que tengo con tu gente —dijo Phineas cerrando la puerta.
—Phineas es bastante astuto —dijo Simeon—. Él te cuidará lo mejor posible, George.
—Lo único que siento —dijo George— es el riesgo que corren ustedes.