La Cabaña del tío Tom

La Cabaña del tío Tom

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Pues, verás, si no te hubiera empujado yo, tú nos hubieras empujado a nosotros —dijo Phineas, al agacharse a colocar la venda—. Vamos, vamos, deja que te ponga esta venda. No te deseamos ningún mal; no te guardamos rencor. Te llevaremos a una casa donde te tratarán de primera, tan bien como pudiera hacerlo tu propia madre.

Tom gimió y cerró los ojos. En hombres de este tipo, el vigor y la decisión son simplemente una cuestión física, y desaparecen con la pérdida de sangre; y el desamparo del hombre gigantesco realmente era algo digno de lástima.

Se aproximaron los del otro grupo. Quitaron los asientos del carro. Extendieron las pieles de búfalo, dobladas en cuatro, a lo largo de un costado y levantaron y colocaron encima el pesado cuerpo de Tom entre cuatro hombres. Antes de que lo pusieran dentro, perdió el conocimiento. La anciana negra, en un rapto de compasión, se sentó a su lado y le cogió la cabeza en su regazo. Eliza, George y Jim se colocaron como mejor pudieron en el espacio restante y se pusieron en camino.

—¿Qué opina usted de su estado? —preguntó George, que estaba sentado delante junto a Phineas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker