La Cabaña del tÃo Tom
La Cabaña del tÃo Tom —Mi hermano y yo éramos gemelos, y ya sabes que dicen que los gemelos deben parecerse; pero nosotros éramos un contraste en todas las cosas. Él tenÃa los ojos negros y fieros, el cabello negro como el azabache, un bello y fuerte perfil romano y una bella tez morena. Yo tenÃa los ojos azules, el cabello rubio, un perfil griego y la tez blanca. El era activo y observador, yo soñador e inactivo. El era generoso con sus amigos y sus semejantes, pero orgulloso, dominante y altanero con los inferiores y absolutamente implacable con cualquiera que se le opusiera. Los dos éramos sinceros; él, por orgullo y valor; yo, por una especie de idealismo abstracto. Nos querÃamos como suelen hacerlo los muchachos: a ratos y de una manera general; él era el favorito de mi padre y yo de mi madre.