La Cabaña del tío Tom
La Cabaña del tío Tom Topsy
Una mañana, mientras la señorita Ophelia se ocupaba de sus quehaceres domésticos, se oyó la voz de St. Clare llamándola desde el pie de la escalera.
—Baja, prima, que tengo una cosa que enseñarte.
—¿Qué es? —preguntó la señorita Ophelia, bajando con una labor de costura en la mano.
—He hecho una compra para tu jurisdicción, mira —dijo St. Clare mostrándole, mientras hablaba, una niña negra de unos ocho o nueve años.