La Cabaña del tío Tom

La Cabaña del tío Tom

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

También sentía pena por los afectuosos y fieles criados para los que ella era como la luz del sol. Los niños no suelen generalizar, pero Eva era una niña más madura que la mayoría, y los males que había presenciado del sistema bajo el que vivían habían llegado, uno por uno, al fondo de su corazón preocupado. Tenía unas vagas ansias de hacer algo por ellos, de bendecirlos y salvarlos no sólo a ellos sino a todos los de su misma condición, ansias que contrastaban tristemente con la debilidad de su pequeño cuerpo.

Tío Tom —dijo un día, mientras le leía a su amigo—, comprendo por qué Jesús quiso morir por nosotros.

—¿Por qué, señorita Eva?

—Porque yo también lo he sentido.

—¿Y qué es, señorita Eva? No comprendo.

—No te lo sé decir; pero cuando vi a aquellas pobres criaturas en el barco, ya sabes, cuando tú y yo…; algunas habían perdido a sus madres y otras a sus maridos y algunas madres lloraban a sus hijos… y cuando me enteré de lo de la pobre Prue, ¿no fue terrible?, y muchísimas veces más, he sentido que me gustaría morir si mi muerte pudiera poner fin a todo ese sufrimiento. Moriría por ellos, Tom, si pudiera —dijo la niña con seriedad, posando su pequeña mano sobre la de él.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker