La Cabaña del tÃo Tom
La Cabaña del tÃo Tom —¡TonterÃas! Sólo es porque le gusta hacer travesuras. Sabe que no debe coger flores, y por eso lo hace; no hay más. Pero si a ti te gusta que las coja, asà sea.
—Mamá, creo que Topsy es diferente de cómo solÃa ser, intenta ser buena chica.
—Tendrá que intentarlo durante mucho tiempo si quiere ser buena ella —dijo Marie con una risa displicente.
—Bueno, pero ya sabes, mamá, la pobre Topsy siempre lo ha tenido todo en contra.
—No desde que está aquÃ, desde luego. Se le ha hablado y predicado y se ha hecho todo lo que se podÃa hacer por ella; y está igual de desagradable, y siempre lo estará. ¡Nunca conseguirás hacer nada bueno de esa criatura!
—Pero, mamá, es tan diferente que te eduquen como a mÃ, con tantos amigos y tantas cosas para que seas buena y feliz; y ¡ser educada como ella lo ha sido toda su vida hasta que llegó aquÃ!
—Es muy probable —dijo Marie con un bostezo—. ¡Vaya, vaya, qué calor hace!
—Mamá, ¿verdad que tú crees que Topsy podrÃa convertirse en ángel, igual que cualquiera de nosotros, si fuera cristiana?