La Cabaña del tío Tom
La Cabaña del tío Tom Lugares oscuros
Los lugares oscuros de la tierra se han convertido en guaridas de violencia[53].
Arrastrándose agotados tras un rústico carro sobre un camino más rústico aún, Tom y sus compañeros seguían su marcha. En el carro estaba sentado Simon Legree y las dos mujeres, todavía encadenadas juntas, estaban almacenadas con el equipaje en la parte de atrás. Todo el grupo se dirigía a la plantación de Legree, que estaba bastante lejos.
Era una carretera agreste y descuidada que se retorcía primero entre monótonas pinadas, donde silbaba melancólicamente el viento, y luego entre calzadas de troncos, a través de largas ciénagas con lúgubres cipreses que se alzaban desde el suelo blando y viscoso y de los que colgaban largas coronas de musgo fúnebre, mientras se deslizaba de vez en cuando la forma odiosa de una serpiente de agua entre los tocones rotos y las ramas destrozadas que yacían aquí y allá, pudriéndose en el agua.
Este camino le parece bastante desconsolado al forastero que, con el bolsillo repleto y un caballo bien dotado, lo huella en solitario para realizar algún recado, pero más triste y melancólico le parece a un hombre cautivo, a quien cada paso aleja más de todo lo que puede querer y anhelar un hombre.