La Cabaña del tío Tom
La Cabaña del tío Tom »Entonces vino él, ¡maldito desgraciado! venía a tomar posesión. Me dijo que acababa de compramos a mí y a mis hijos, me mostró los papeles. Lo maldije ante Dios y le dije que antes moriría que vivir con él.
»“Como quieras”, me dijo, “pero si no te comportas de forma razonable, venderé a los dos niños y no los volverás a ver”. Me dijo que se había propuesto conseguirme la primera vez que me vio; que había enredado a Henry a propósito hasta que contrajera deudas para que estuviese dispuesto a venderme. Que había conseguido que se enamorara de otra mujer y que me diera cuenta de que, después de todo eso, no me iba a dejar por unas lágrimas y unos aires y cosas de ese tipo.