La Cabaña del tío Tom
La Cabaña del tío Tom Cuando Tom estuvo cara a cara ante su atormentador y oyó sus amenazas y creyó en el alma que había llegado su hora, el corazón se le llenó de valor y pensó que podría aguantar tortura y fuego, cualquier cosa, con la visión de Jesús y el cielo sólo un paso más allá; pero cuando se marchó, y la excitación del momento hubo pasado, volvió el dolor de su cuerpo magullado y cansado, volvió la conciencia de su estado totalmente degradado, humillado y desamparado, y los días fueron pasando con muchas fatigas.