La Cabaña del tío Tom
La Cabaña del tío Tom Una auténtica historia de fantasmas
Por alguna extraña razón, en esta época las leyendas de fantasmas estaban muy en boga entre los criados de la hacienda de Legree.
Afirmaban en voz baja que a altas horas de la noche habían oído pasos bajar la escalera de la buhardilla y rondar la casa. Había sido en vano cerrar con llave las puertas de paso a la escalera; o el fantasma llevaba en el bolsillo una copia de la llave o se valía del inmemorial privilegio de los fantasmas de pasar por el ojo de la cerradura, y se paseaba, igual que antes, con una desenvoltura inquietante.