La Cabaña del tÃo Tom
La Cabaña del tÃo Tom Las autoridades en la materia no se ponÃan de acuerdo en cuanto a la apariencia externa del fantasma, debido a una costumbre bastante común entre los negros —y, que nosotros sepamos, entre los blancos también— de cerrar invariablemente los ojos en estas ocasiones y cubrirse las cabezas con mantas, enaguas o lo que tuvieran a mano para protegerse. Por supuesto, como sabe todo el mundo, cuando los ojos del cuerpo no entran en liza, los ojos del espÃritu adquieren mayor perspicacia y vivacidad; por lo tanto, habÃa infinidad de retratos de cuerpo entero del fantasma, con abundancia de testimonios y juramentos que, como ocurre a menudo con los retratos, no se parecÃan nada entre sà excepto en la caracterÃstica común a toda la familia de fantasmas: vestÃa una sábana blanca. Las pobres criaturas no estaban versadas en la historia antigua y no sabÃan que Shakespeare habÃa autenticado esta vestimenta al decir:
«Los muertos envueltos en sábanas
chillaban y farfullaban en las calles de Roma»
Y, por lo tanto, el que todos coincidieran en este punto es un fenómeno extraordinario de la parapsicologÃa, sobre el que llamamos la atención de todos los expertos en espiritismo.