La Cabaña del tÃo Tom
La Cabaña del tÃo Tom —¿Y ha oÃdo hablar… quizás haya oÃdo hablar de un mulato que tenÃa, que se llamaba George?
—Desde luego: George Harris; lo conozco bien. Se casó con una criada de mi madre, pero se ha escapado al Canadá.
—¿De veras? —dijo rápidamente Madame de Thoux—. ¡Gracias a Dios!
George puso cara de sorpresa, pero no dijo nada. Madame de Thoux apoyó la cabeza en la mano y rompió a llorar.
—¡Es mi hermano! —dijo.
—¡Señora! —dijo George con un tono de gran sorpresa.
—Sà —dijo Madame de Thoux, levantando orgullosa la cabeza y enjugándose las lágrimas—, señor Shelby, ¡George Harris es mi hermano!
—¡Estoy totalmente atónito! —dijo George, empujando su silla hacia atrás un poco y mirando a Madame de Thoux.
—A mà me vendieron en el sur cuando él era niño —dijo ella—. Me compró un hombre bueno y generoso. Me llevó con él a las Antillas, me liberó y se casó conmigo. Hace poco se ha muerto, y me dirijo a Kentucky a ver si encuentro a mi hermano y lo redimo.
—Le he oÃdo hablar de una hermana llamada Emily, que fue vendida en el sur —dijo George.