Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares XC. Acerca de sus supersticiones, hemos sabido lo siguiente: le infundían pavor, hasta casi desvanecerse, los rayos y los truenos, de forma que llevaba siempre consigo a todas partes una piel de foca para protegerse[106] y, ante la menor sospecha de una violenta tormenta, se refugiaba en un rincón oculto y abovedado. Y todo ello porque en otro tiempo, durante un viaje nocturno, había sido afectado por la caída de un rayo, tal como en su momento ya explicamos.