Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares XCIV. Y puesto que hemos llegado a este punto, parece oportuno incluir aquí los prodigios que tuvieron lugar antes del nacimiento de Augusto, el mismo día de su alumbramiento y a continuación de éste, de los que se podía inferir y adivinar la futura grandeza y perdurable prosperidad del recién nacido. Cuando en la antigüedad la ciudad de Vélitras fue herida desde el cielo por un rayo en un lienzo de sus murallas, se vaticinó que un ciudadano de esa ciudad llegaría algún día a detentar el poder absoluto. Movidos por esa confianza, los habitantes de Vélitras, desde aquel mismo momento y, más tarde, con mucha frecuencia, se enfrentaron al pueblo romano, hasta llegar casi a su propia destrucción. Posteriormente, sin embargo, los acontecimientos demostraron que era el poder de Augusto lo que aquel prodigio había augurado.