Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares XCV. Cuando, después del asesinato de César, a su regreso de Apolonia entraba en Roma, de repente, en un cielo claro y despejado, un círculo similar al arco iris rodeó el disco solar y, al momento, el sepulcro de Julia, la hija de César, fue alcanzado por un rayo. En su primer consulado, mientras tomaba los augurios, se le mostraron doce buitres, igual que a Rómulo, y, cuando ofrecía los sacrificios, aparecieron los hígados de todas las víctimas replegados hacia el interior desde su parte inferior; todos los expertos coincidieron que, mediante estas señales, se auguraban felices y grandes acontecimientos.