Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares XVI. Recibió de nuevo el poder tribunicio por un período de cinco años y fue encargado por Augusto de pacificar la Germania. Los propios embajadores de los partos, una vez hubieron cumplido ante Augusto su misión en Roma, recibieron órdenes de visitar también a Tiberio en su provincia. Pero, al recibir la noticia de que se había sublevado el Ilírico, se trasladó allí para encargarse de esa nueva guerra, la más grave de todas las guerras con países extranjeros después de las guerras púnicas[32]. Con quince legiones y un número similar de tropas auxiliares dirigió esa campaña durante tres años, entre enormes dificultades de toda clase y con la más extrema penuria de trigo. Y, aunque se le llamó repetidas veces para que regresara a Roma, continuó allí, por miedo a que aquel vecino y poderoso enemigo se lanzase en su persecución, si se retiraba voluntariamente. Finalmente, obtuvo un gran premio como pago a su perseverancia, pues pacificó y sometió a la autoridad de Roma todo el Ilírico, que se extiende entre Italia y el Reino de Norica, Tracia y Macedonia, por una parte, y entre el río Danubio y el golfo del mar Adriático, por otra.