Vida de los doce Cesares
Vida de los doce Cesares XVII. Pero una desgraciada coincidencia fue lo que elevó su gloria a inimaginables extremos. Por aquellos días, en efecto, fue aniquilado en Germania Quintilio Varo con tres legiones y nadie dudaba de que los germanos vencedores se habrían aliado con los de Panonia, si antes no hubiese sido sometido el Ilírico. En virtud de ello, por decreto del Senado se concedió a Tiberio los honores del triunfo y otros muchos e importantes honoríficos galardones. Propusieron algunos senadores que se le otorgase el sobrenombre de «Panónico», otros el de «Invicto», otros el de «Piadoso»[33]. Augusto, sin embargo, se opuso a que recibiese ningún título, manifestando que Tiberio ya tendría suficiente con el nombre que recibiría, cuando él hubiera muerto[34]. Por otra parte, el propio Tiberio aplazó la celebración del triunfo, por estar Roma de duelo a causa de la derrota de Varo. Entró, no obstante, en la ciudad, revestido con la toga pretexta y coronado de laurel, subió a una tribuna instalada en los Saepta[35], donde le aguardaba el Senado puesto de pie, y se sentó entre los dos cónsules, junto a Augusto. Desde allí, entre las aclamaciones del pueblo, fue llevado en comitiva por los diferentes templos.